La arquitecta Ayça Özbank reinventa la joyería en París desde que fundó Mara Paris en 2015 junto con la diseñadora Gökçe Taskan. Nacida en Estambul y formada por Venecia, Milán y Helsinki, reúne diversas culturas del arte y del diseño en piezas que habitan el cuerpo: sensuales en la forma, rigurosas en la estructura y generosas al llevarlas. Elaborada en metales preciosos, la maison crea joyas pensadas para trascender generaciones y géneros.

Lo que la arquitectura hace por la ciudad,
Mara Paris lo hace por el cuerpo.

La visión de Ayça Özbank para Mara Paris nace de una forma de pensar que cruza disciplinas. Formada como arquitecta, aporta un instinto para el espacio, la proporción, la materia y la emoción. Su trabajo es una búsqueda continua de la forma aplicada a objetos de diseño creados para el cuerpo.

Su recorrido por Estambul, Venecia, Milán y Helsinki sigue dando forma a esta visión. Cada ciudad deja una huella, una manera de mirar: la sensualidad del ornamento, la disciplina de la proporción, la contención del gesto, la inteligencia del uso. Juntas, estas influencias conforman un lenguaje propio de Mara Paris.

En los proyectos de arquitectura, la forma no aparece de la nada. Surge de todo lo que se ha reunido antes: recuerdos, necesidades, tensiones, realidades técnicas, gestos, materiales e intuiciones. Estas capas se convierten en la base desde la que puede aparecer la forma adecuada. Mara Paris sigue el mismo proceso. Cada pieza se construye por capas, que se añaden, se cuestionan y se refinan hasta alcanzar un punto de claridad, donde nada parece excesivo y nada parece faltar.

Esta búsqueda de la forma permanece en el centro de todo. Para Ayça, la forma nunca es solo apariencia. Debe contener algo más que belleza; debe llevar estructura, función y emoción. Debe provocar una respuesta: una tensión, una sensualidad, una sensación difícil de explicar pero que se entiende de inmediato.

La frontera entre arquitectura y escultura siempre me ha parecido increíblemente fina. Frank Gehry dijo una vez: «La arquitectura es, por definición, un objeto tridimensional; por lo tanto, escultura». Esa idea me acompaña y sigue dando forma a muchas de las piezas que diseño.

Durante más de diez años, Mara Paris ha construido un cuerpo de obra, más que una sucesión de temporadas. Cada colección amplía ese corpus, incorporando nuevas formas sin reemplazar las anteriores. A lo largo de las colecciones, la intención se ha mantenido constante: crear piezas de diseño perdurable, de uso duradero y con un deseo que no se desvanece.

Cada pieza se produce en series limitadas y regulares, en colaboración con talleres expertos en Francia, Portugal, España y Estambul. Según su complejidad, una joya puede pasar por entre ocho y once etapas artesanales antes de alcanzar su forma final. Es un proceso lento y meticuloso, arraigado en el savoir-faire europeo y en la herencia joyera francesa.

Trabajamos con talleres certificados por el RJC y producimos con más de un 60 % de metales reciclados, aplicando a la materia y al oficio la misma atención que dedicamos a la forma.

Nos enorgullece que las piezas de Mara Paris estén presentes entre clientes de más de 85 países y que hayan sido llevadas por Kendall Jenner, Christy Turlington, Lily Collins, Isabelle Huppert, Cynthia Nixon, Isabella Rossellini, Lady Gaga y muchas más.