Los collares de perlas encarnan una sofisticación silenciosa. Llevados en una hilera delicada o reinterpretados en formas escultóricas, tejen un vínculo sutil entre herencia y modernidad. Lejos de los clichés clásicos, la perla de hoy apuesta por la asimetría, el contraste y el diseño contemporáneo, posada en el hueco